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La meteorología respeta el estreno de la Fiesta de la Filloa de Lestedo como Fiesta de Interés Turístico Nacional

“Unos huevos a Santa Clara y unas filloas de Lestedo”. Así justificó el alcalde de Boqueixón, Ovidio Rodeiro, que a tormenta Jana que ayer mismo obligaba a suspender la parranda de Carnaval y condicionaba la celebración del Filloa Folk, hoy había dado un descanso para que las celebraciones previstas del día grande de la 42 edición de la Fiesta de la Filloa de Lestedo habían podido celebrarse sin incidencias y sin mojaduras.

Eso sí, la jornada fue muy fría desde primeras horas de la mañana, cuando a las 8:00 horas se encendieron las máquinas filloeiras que estuvieron operativas durante todo el día. Filloas de todos los gustos, sabores y precios. Así, el pack de 10 filloas de Lestedo podía adquiriera por 5 euros; las filloas a la piedra tenían un precio de 2 euros cada una y el pack de 3 filloas sin gluten podía adquirirse por 2 euros.

Caso aparte eran las filloas rellenas. Las dulces podían adquirirse por 2 euros, con un relleno a elegir: nata, chocolate o créemela. Las saladas tenían un precio de 3,5 euros y cuatro opciones a elegir: las tradicionales con chorizo a la plancha o con panceta loncheada y tostada, y las novedades de Cerdo Celta en salsa kimchi y cebolla encurtida o salteado de por el, mostaza y miel.

Recepción de autoridades y Desfile de Generales

A partir de las 12:20 horas tuvo lugar el VIII Desfile de Generales de la Ulla por las calles de Lestedo, el más numeroso de estas ocho ediciones ya que congregó a más de sesenta Generales y Xeneralas, treinta de ellos a caballo, llegados de Touro, O Pino, Santiago de Compostela, A Estrada, Vedra, Teo y Boqueixón. Una docena de ellos participaron posteriormente en los tradicionales Atranques de los Generales que tienen lugar en el campo de la fiesta después del pregón.

Un desfile encabezado por un grupo de gaitas de la Asociación Cultural Maestro Manuel Gacio y por la comitiva oficial, presidida por el alcalde de Boqueixón, Ovidio Rodeiro Tato, y el presidente de la Asociación Cultural de la Filloa, José Manuel Canabal. Con ellos, los conselleiros de Cultura, Román Rodríguez González; Sanidad, Antonio Gómez Caamaño; y Hacienda, Miguel Corgos López-Prado; junto al vicepresidente de la Diputación de A Coruña, Xosé Regueira Varela; y el alcalde de Lalín, Xosé Crespo Iglesias. Además, estaban también los distinguidos con el Mandil de Honra José Manuel Merelles Remy, director de la Agencia de Turismo de Galicia; María Alonso, presidenta de la Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Galicia; e Isabel Pichel, pregonera de esta edición.

Una larga comitiva en la que también participaron Valentín García, secretario general de la Lengua; Joaquín Macho, secretario general técnico de la Consellería de Empleo; Martín Alemparte, director de la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria; Roi Fernández, director de Augas de Galicia; Encarnación Rivas, directora general de Urbanismo; Belén do Campo, delegada territorial de la Xunta en A Coruña; Mar Ferreiro, directora territorial de la Consellería de Presidencia; Begoña Freire, directora territorial de la Consellería de Vivienda; Juan Pedro Velázquez, coronel jefe Aeródromo Militar de Santiago; Francisco Antonio Torres, capitán jefe de la 3ª Compañía de la Guardia Civil de Santiago; Esther Ordóñez, presidenta del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Miel de Galicia; entre otras autoridades, además de los alcaldes de Vedra, Abegondo, O Pino y Oroso.

Pregón e intervenciones

Ovidio Rodeiro Tato comenzó la ronda de intervenciones destacando que “este año es la primera edición en la que contamos con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional, por eso me gustaría felicitar a las mujeres y hombres de Lestedo que durante tantos años estuvieron trabajando para conseguir este reconocimiento”.  Un agradecimiento que también extendió a la Xunta de Galicia y a la Diputación de A Coruña por su apoyo.

Asimismo, recordó el recientemente firmado hermanamiento con el Ayuntamiento de Lalín, “no se pueden entender el cocido sin filloas ni las filloas sin cocido”, por lo que agradeció al alcalde de Lalín poder contar “con ese hermano mayor que es la Feria del Cocido, que representa para nosotros un espejo en el que mirarnos”. Finalmente, bromeó con la meteorología y recordó que “había Dicho Crespo en la Feria del Cocido que le llevaron los huevos a Santa Clara para que no había llovido. Nosotros este año llevamos los huevos y las filloas, y mirad cómo cambió el tiempo. Así que se tenéis que volver a llevarle huevos a Santa Clara, contad también con filloas de Lestedo”.

Por su parte, José Manuel Canabal hizo un emotivo discurso recordando que “hace exactamente un año estaba en este mismo lugar contando que estábamos trabajando para que la Fiesta de la Filloa de Lestedo había sido reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional. Hoy estoy aquí para decir que lo conseguimos. Para decir que aquella fiesta de la parroquia, en la que los vecinos hacíamos las filloas en la casa y después la me los traía a los chiringuitos en esta misma plaza, fue distinguida cómo una de las más importantes de toda España”. Por eso, agredeceu la colaboración de “en primer lugar, a las 242 personas que forman parte de la Asociación Cultural de la Filloa. Gracias también a todas las personas que nos precedieron, nuestros padres y madres, nuestros abuelos y abuelas, que mantuvieron viva esta celebración durante 42 años. Gracias a los vecinos y vecinas de Lestedo porque, como dije antes, lo que hoy es una Fiesta de Interés Turístico Nacional, comenzó siendo una pequeña fiesta de una parroquia”. Finalmente, Canabal también agradece la colaboración de todas las entidades y administraciones colaboradoras, así como de las empresas patrocinadoras de la Fiesta de la Filloa.

Por su parte, Isabel Pichel, vecina de la localidad y directora del informativo Galicia por Delante Fin de semana de la Radio Gallega, comenzó su pregón bromeando con la presentadora, María Mera, sobre las más de 50 páginas que tenía su discurso. Unos folios que mostró a los presentes pero que no eran parte del pregón, sino la letra del “Himno de Lestedo”, que cantaron todos los presentes tanto al inicio como al final del pregón.

Una intervención muy emotiva en la que Pichel recordó sus orígenes y mencionó a todas las casas de su aldea de Pazos, para continuar con las distintas aldeas de la parroquia de Lestedo implicadas en la elaboración de filloas. “Yo son Isabeliña que, como Balbino, son una chica de aldea. De Pazos, de Lestedo, del Pico Sagrado, de Boqueixón”, comenzó diciendo la pregonera quien indicó que “comí filloas, las como, las sé hacer y será así de por vida”.

En este sentido, puso en valor vivir en Boqueixón, si bien puso una condición: “tendréis que aprender a hacer las filloas porque esta es una fiesta que hacemos todas y todos hay más de cuarenta años. Eso quiere decir que el vecindario es buena y generosa de generación en generación”.

Mandiles de honra

Una pregonera que fue una de las seis personas distinguidas este año por la Asociación Cultural de la Filloa con la imposición del “Mandil de honra” de la Filloa. Isabel Pichel recibió la distinción, diseñada por su prima Carmen Pichel, de manos del alcalde de Boqueixón. Junto con ella, también fueron distinguidos por su apoyo y colaboración con la Fiesta de la Filloa de Lestedo el conselleiro de Hacienda, Miguel Corgos López-Prado; el conselleiro de Sanidad, Antonio Gómez Caamaño; el vicepresidente de la Diputación de A Coruña, Xosé Regueira Varela; el director de la Agencia de Turismo de Galicia, José Manuel Merelles Remy; y la presidenta de la Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Galicia, María Alonso.

Unos mandiles que les fueron impuestos por José Manuel Iglesias Gómez, concejal de Hacienda de Boqueixón; Román Rodríguez González, conselleiro de Cultura y Educación; José Manuel Canabal, presidente de la Asociación Cultural de la Filloa; José Crespo Iglesias, alcalde de Lalín; y José Luís Mareque Simón, concejal de Turismo, por esa misma orden.

Xosé Regueira destacó que esta fiesta “para mí representa uno de los mejores productos turísticos que podemos tener en el país. Y el pueblo de Lestedo fue capaz de construir este producto de gran valor y dar valor al turismo de toda Galicia”, comprometiéndose a utilizar el mandil para seguir haciendo filloas en la casa.

José Manuel Merelles destacó que “para nosotros es una satisfacción haber colaborado con la Asociación Cultural de la Filloa y el Ayuntamiento de Boqueixón para que esta fiesta pueda lucir este título de Fiesta de Interés Nacional. Es una fiesta que nace del pueblo y que pone en valor nuestros productos”, además de seguir la broma del alcalde boqueixanés ya que “hoy aprendí que hacer filloas de Lestedo también es muy eficaz para abrir el cielo”, por lo que se comprometió también a hacer filloas en su casa.

Por su parte, María Alonso agradeció la distinción y la puesta en valor de la lengua de signos, con una intérprete en las últimas ediciones de la filloa para facilitar la participación de todas las personas en la fiesta. “Hoy esta fiesta es un referente para muchas más”, concluyó la presidenta de la Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Galicia, aplaudiendo todos los presentes en lengua de signos.

Miguel Corgos López-Prado agradeció a la asociación, al Ayuntamiento y al vecindario “ser quien de mantener esta tradición tan bonita. Yo me comprometo a difundir esta Fiesta de la Filloa de Lestedo”. Cerró las intervenciones Antonio Gómez Caamaño, quien agradeció el mandil porque “a mí me encanta cocinar. Hay gente para la que es un trabajo, para mí es un descanso”.

Una vez finalizado el acto, y con unas testimoniales gotas de lluvia, tuvieron lugar los tradicionales atranques de los Correos y Generales, en los que tomaron parte dos parejas de Correos y seis parejas de generales, cerrando la fiesta un atranque a caballo entre el general José Canabal y la actriz y presentadora María Mera.

Almuerzo del Cocido

Tras la sesión vermú tuvo lugar el tradicional Almuerzo del Cocido de la Filloa en el polideportivo de Lestedo, que en esta ocasión se convirtió en el “Cocido de la Filloa” a raíz del hermanamiento entre los ayuntamientos de Boqueixón y Lalín. En total, se repartieron cerca de 300 almuerzos elaborados por el cocinero lalinense Álex Iglesias y que incluyeron un cocido completo: sopa de cocido, cabeza, lacón, costilla, por el morro, oreja, chorizo cebollero, uñas, rabo, grelos, patata, garbanzos y falda de ternera gallega.

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